Lo ordenó la ministra de Educación, la capitana Karla Trigueros, en octubre de 2025. Aplica en todas las escuelas públicas del país y en los documentos del ministerio: se escribe y se enseña “todos”, “amigos” y “niños”, como marca la Real Academia Española.
La razón que dio: garantizar el buen uso del idioma en todo lo que se enseña.
Los críticos dicen que es una forma de excluir a quienes no se sienten representados en el masculino.
No es la primera: Argentina ya lo prohibió en los documentos del gobierno nacional, y la Ciudad de Buenos Aires en sus escuelas desde 2022.
¿Deberíamos hacer lo mismo?
