Hace una semana se burlaba de Bukele en redes. Ahora manda cartas a la ONU.
Se llama Wilson Joseph y es el jefe de 400 Mawozo, una de las pandillas que tienen secuestrado a Haití. Estados Unidos ofrece $1 millón por él. Lo acusan de secuestrar a 17 misioneros en 2021 y de tenerlos 61 días cautivos. La ONU lo tiene sancionado por secuestros, asesinatos y abusos contra civiles.
Su gente controla barrios enteros de la capital. Las familias haitianas viven encerradas, sin poder ir a trabajar, sin poder mandar a sus hijos a la escuela, con miedo de salir a la calle. Más de un millón de personas han tenido que dejar su casa.
El 18 de octubre, las pandillas emboscaron a un vehículo de soldados salvadoreños y se llevaron a 4 de ellos. El Salvador no mandó un comunicado. Mandó más de 2 mil soldados.
Diez días después apareció una carta con su firma, dirigida al secretario general de la ONU. Pide que manden una delegación para “dialogar” y advierte que la presión militar va a traer más violencia. Dice que él ya quería paz desde agosto.
La ONU no ha confirmado si la carta es auténtica. Pero el mensaje ya se extendió en todo Haití: los que tenían al país de rodillas ahora son los que tienen miedo.
Esto es lo que la gente de Haití pide desde hace años. Poder trabajar en paz. Y es lo mismo que pedimos en cada país donde unos cuantos cabrones con armas deciden cómo vive el resto.
¿Tú le mandarías ayuda o le mandarías más soldados?
