Pásale esto por WhatsApp a quien haga las compras en tu casa.
Es un piquete chiquito en la cáscara, como de aguja, y alrededor casi siempre hay una mancha blanca, como de cal o de leche seca. Por ahí entró la larva de un gorgojo que se llama barrenador del hueso. Atraviesa la pulpa, se mete al hueso y se lo come por dentro. Si abres un aguacate con ese hoyito, vas a encontrar la pulpa oscura, como con un túnel, y el hueso agujerado o podrido.
Si ya te lo comiste sin darte cuenta, no te va a hacer daño: la larva no transmite ninguna enfermedad a las personas. Lo que pasa es que ese aguacate ya se echó a perder por dentro, y por eso no se vende ni se exporta.
Lo que sí es importante es que no se extienda. El fin de semana del 31 de octubre y 1 de noviembre de 2026, productores de Michoacán destruyeron 52 toneladas de aguacate en Peribán, quemadas y enterradas con supervisión de la autoridad sanitaria. Eran cargamentos que iban a exportación y venían de huertas de Jalisco, Colima y Nayarit. El gobierno de Michoacán dijo que nada de esa fruta llegó a las tiendas.
Si te sale uno así, no lo tires al jardín ni a la composta: la larva sale del hueso, se entierra y se convierte en gorgojo. Mételo en una bolsa cerrada y a la basura. Y si tienes un árbol de aguacate en casa, revisa la fruta que se cae antes de tiempo: ese es el primer aviso.
