¿Por qué algunos presidentes son de izquierda y otros de derecha? ¿Significa que unos son buenos y otros malos? La realidad es que ambas corrientes tienen valores, prioridades y propuestas que vale la pena conocer.
¿QUÉ DEFIENDE LA IZQUIERDA?
La izquierda suele darle mucha importancia a los programas sociales y a que las personas con menos recursos tengan más oportunidades.
Por ejemplo, apoyos para adultos mayores, becas para estudiantes, mejores salarios y acceso a hospitales y escuelas públicas.
La idea es que el gobierno ayude a quienes más lo necesitan y que una familia no se quede sin atención médica o educación solamente porque no tiene dinero.
También suele defender los derechos de los trabajadores y que las grandes empresas contribuyan con impuestos para financiar los servicios públicos.
¿Y QUÉ DEFIENDE LA DERECHA?
Muchas corrientes de derecha le dan especial importancia a la familia, las tradiciones, la libertad para trabajar y emprender, y la responsabilidad individual.
También hay sectores que defienden la fe, la disciplina en las escuelas, el respeto a las autoridades y castigos más severos para los delincuentes.
En la economía, suelen apoyar que las personas puedan abrir negocios, invertir y generar empleos con menos impuestos y menos trámites.
La idea es que las familias puedan salir adelante con su trabajo y que exista seguridad para vivir, estudiar y emprender.
¿ENTONCES SON TOTALMENTE DIFERENTES?
No necesariamente.
Hay gobiernos de derecha que mantienen grandes programas sociales y gobiernos de izquierda que apoyan a los empresarios y buscan combatir con firmeza la delincuencia.
Porque querer escuelas seguras, hospitales que funcionen, buenos empleos y familias que puedan vivir tranquilas no es exclusivo de una corriente política.
Lo que cambia muchas veces es cómo proponen conseguirlo y qué consideran más importante.
¿Y POR QUÉ PUSIMOS A BUKELE EN MEDIO?
Porque el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha dicho públicamente que no se considera ni de izquierda ni de derecha.
De hecho, comenzó su carrera política en un partido de izquierda y actualmente tiene mayor afinidad con sectores de derecha.
Pero él asegura que no toma sus decisiones pensando en esas etiquetas.
Eso no significa que sea necesariamente de centro. Significa que así describe su propia posición política.
¿ENTONCES CUÁL ES MEJOR?
Eso no lo decide una etiqueta.
Para saber si una propuesta funciona hay que revisar qué promete, cuánto cuesta, qué resultados consigue y cómo afecta la vida de las personas.
Porque ningún partido tiene el monopolio de las buenas ideas.
Y lo más importante es que cada ciudadano pueda conocer las propuestas, cuestionarlas y decidir libremente qué considera mejor para su país.
No tienes que pensar igual que tu familia, tus amigos o tus gobernantes.
Puedes escuchar, informarte y formar tu propia opinión.
