Nadie lo ha propuesto todavía. Pero Bukele ya tiene más de 2,000 soldados en Haití buscando a sus 4 técnicos secuestrados, y en 2025 le ofreció a Estados Unidos recibir presos de cualquier país en el CECOT, su megacárcel para pandilleros. La pregunta sola se hace.
Los tres que todo Haití conoce: “Barbecue”, expolicía y jefe de la alianza de pandillas que controla buena parte de Puerto Príncipe, señalado por la masacre de La Saline de 2018; Vitel’Homme Innocent, en la lista de los más buscados del FBI, con recompensa de 2 millones de dólares; y Lanmò Sanjou, jefe de la pandilla 400 Mawozo, la que señalan por la emboscada a los salvadoreños.
Y aquí viene lo bueno: el 1 de noviembre, Lanmò Sanjou le mandó una carta a la ONU pidiendo que envíe una delegación a “dialogar”, porque le preocupa que la violencia escale con las tropas de El Salvador. El que secuestra, ahora pide diálogo.
En El Salvador, el CECOT y el régimen de excepción bajaron los homicidios a mínimos históricos. También tienen a 80 mil detenidos y a organismos de derechos humanos señalando a inocentes presos. Ese es el debate.
