Esto es lo que pasó en un parque de la Condesa: alguien dejó 14 cebos de carne con veneno en 3 días, y la Fiscalía investiga la muerte de 4 perros que salieron a pasear con su familia. Hoy hay un detenido. Y hoy también hay una propuesta para que esto se castigue como lo que es.
La veterinaria Karla Gastélum y el diputado Chucho Sesma, del Partido Verde, proponen una ley nueva para la Ciudad de México: que envenenar animales de forma planeada o en masa sea un delito aparte, con hasta 30 años de cárcel.
Hoy la ley casi no distingue entre el que mata a un perro y el que sale a envenenar a todos los del parque. Con esta propuesta, al que mata a uno, cárcel. Al que deja 14 cebos, mucho más.
¿Por qué 30 años, más que muchos homicidios? Porque el que deja veneno en un parque no le apunta a un perro: le apunta a todos los que pasen por ahí, incluidos los niños que juegan en ese mismo pasto. Un cebo con insecticida en la mano de un niño de 3 años ya no es maltrato animal.
La veterinaria lo dice así: un perro envenenado no se muere en el momento; se muere entre temblores, sin poder respirar, mirando a su dueño sin entender qué le pasa.
El diputado lo va a llevar al Congreso de la Ciudad de México. Lo que quieren saber es si la gente está con esto.
