3 diferencias entre las pandillas de El Salvador y las de Haití.

📅 4 de noviembre de 2026  ·  ⏱ 2 min de lectura
3 diferencias entre las pandillas de El Salvador y las de Haití.

Las pandillas de Haití son peores que las maras. No es que estén mejor preparadas: es que no tienen límite. Solo en 2025 dejaron cerca de 6 mil muertos. A esas se enfrentan los 4 soldados salvadoreños que tienen secuestrados. Estas son las 3 diferencias.

Primero, lo que pasó. El 18 de octubre, 4 aerotécnicos de la Fuerza Aérea de El Salvador fueron emboscados cerca de Puerto Príncipe. Estaban en Haití como parte de una fuerza de varios países que respalda la ONU, y su trabajo era evacuar heridos, no combatir. Atacaron su vehículo blindado, salieron del carro en llamas y desde entonces nadie sabe de ellos. Bukele respondió mandando más de 2 mil soldados para rescatarlos, con apoyo de Colombia y de Estados Unidos, y les mandó un mensaje a las pandillas: si acabamos con las de acá, podemos acabar con ustedes. Pero las de allá son otra cosa.


1. SON MÁS SANGRIENTAS

En 2025 la violencia en Haití dejó cerca de 6 mil muertos, en un país de 12 millones de personas. Eso es una tasa de más de 140 homicidios por cada 100 mil habitantes. El Salvador, en su peor año, 2015, tuvo 103. Es decir: Haití hoy está peor que El Salvador en el momento más oscuro de su historia. Y en 2025 El Salvador cerró con 82 homicidios en todo el año. Las maras eran brutales, pero lo de Haití ya es otra escala.


2. ESTÁN ARMADAS COMO UN EJÉRCITO

Las maras controlaban colonias con pistolas, extorsión y miedo. Las pandillas de Haití controlan el 90% de la capital con armas de guerra. Dominan carreteras, puertos y el acceso a la ciudad. Tumbaron el aeropuerto internacional a balazos: lleva cerrado desde noviembre de 2024 por los ataques a los aviones. A los soldados salvadoreños los atacaron con armas y explosivos. Eso no es una pandilla; funciona como una milicia.


3. TIENEN QUIÉN LAS CUIDE

Esta es la que lo cambia todo. En El Salvador, Bukele tenía con qué: un ejército, una policía y un gobierno que fueron por las pandillas al mismo tiempo. En Haití no hay Estado. La policía está rebasada y en partes coludida, el sistema de justicia no funciona, y los expertos señalan que las pandillas tienen respaldo de políticos, empresarios y gente dentro de las fuerzas de seguridad. En El Salvador las pandillas estaban solas contra el Estado. En Haití, las pandillas son el Estado.

Los críticos del modelo salvadoreño dicen que se logró con un régimen de excepción que organizaciones de derechos humanos cuestionan. Pero el dato de los 82 homicidios está ahí, y es lo que hace que Haití haya aceptado la ayuda.

Mientras tanto, 4 salvadoreños que fueron a sacar heridos siguen sin aparecer. Y su presidente ya dijo que no se regresa sin ellos.