Esta semana México está de luto por una tragedia que ninguna familia debería vivir: una niña murió durante un curso de verano. Por eso es muy importante que todos los papás conozcan esta información. Antes de inscribir a tu hijo a cualquier curso, revisa esto:
- Confirma que no sea un curso improvisado. Pregunta cuántos años lleva operando, quién lo organiza y si tienen permisos o registro. Un curso serio te contesta sin problema; uno improvisado se molesta o evade.
- Nunca aceptes estar incomunicada de tu hijo. Si el reglamento prohíbe llamadas o solo el personal te da "reportes", es un foco rojo enorme. Tienes derecho a hablar con tu hijo cuando lo necesites.
- Antes de un curso con actividad física intensa, asegúrate de que tu hijo esté bien de salud. Un chequeo médico básico y avisar por escrito de alergias, condiciones o medicamentos puede salvarle la vida.
- Pregunta quién atiende una emergencia. ¿Hay personal con primeros auxilios? ¿A qué hospital lo llevarían? ¿Te avisan de inmediato ante cualquier incidente, por mínimo que sea?
- Pregunta cómo "disciplinan" a los niños. Si mencionan castigos físicos, ejercicios forzados o métodos "de mano dura", sal de ahí. La disciplina nunca debe poner en riesgo a un niño.
- Visita el lugar antes y llega sin avisar durante el curso. Un lugar que no te deja entrar o ver a tu hijo tiene algo que esconder.
- Créele a tu hijo. Si te dice que algo no le gusta, que le da miedo o lo notas raro en llamadas o videos, no lo minimices. Los niños casi siempre avisan.
Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia. Puede proteger a un niño.
