¿Héroe o villano? Para unos, Gianni Infantino abrió las puertas del Mundial a países que jamás habían soñado con jugarlo, como Cabo Verde. Para otros, es el presidente que vendió la neutralidad de la FIFA y hoy está denunciado ante el COI. La verdad, como siempre, está en el medio. Aquí van 3 datos para que tú mismo lo juzgues... porque su futuro en la FIFA nunca había estado tan en duda."
PUNTO 1 — No todo ha sido malo: el Mundial de todos
"Empecemos por lo que casi nadie le reconoce: no todo ha sido malo con Infantino. Cuando llegó a la FIFA en 2016, el Mundial era un club exclusivo de 32 equipos, casi siempre los mismos. Él impulsó la expansión a 48 selecciones, y este Mundial 2026 es la prueba de lo que eso significa. Países que llevaban décadas soñando por fin lo lograron. El caso más emotivo: Cabo Verde, una isla de poco más de medio millón de habitantes, jugó su primer Mundial en la historia. Imagínate lo que eso significa para un país entero. Y no fue el único: más cupos para África, Asia y Concacaf hicieron que el fútbol dejara de ser propiedad de unos pocos. Además, bajo su gestión la FIFA creció económicamente como nunca y ese dinero se reparte entre más federaciones, incluyendo las más pobres. Para millones de aficionados de países pequeños, Infantino es el presidente que por fin los volteó a ver. Pero... aquí es donde la historia se pone oscura."
PUNTO 2 — El premio a Trump y el caso Balogun
"El segundo dato es el que hoy lo tiene contra las cuerdas. La FIFA presume ser políticamente neutral, pero en diciembre de 2025, en pleno sorteo del Mundial, Infantino le entregó a Donald Trump un premio inventado para la ocasión: el 'FIFA Peace Prize'. Las críticas llovieron... pero lo peor vino después. En pleno Mundial, el delantero estadounidense Folarin Balogun tenía un castigo de un partido. Trump pidió públicamente que se revisara el caso, llamó a Infantino y, días después, el comité disciplinario de la FIFA levantó el castigo con una resolución firmada por una sola persona, algo que según fuentes internas no tiene precedentes. Balogun jugó los octavos de final contra Bélgica. La UEFA explotó, y la pregunta quedó en el aire: ¿quién manda en la FIFA, Infantino o Trump?"
PUNTO 3 — Denunciado ante el COI: la gota que derramó el vaso
"Y llegamos al dato más grave, el que podría marcar su final. El 14 de julio, la organización de derechos humanos FairSquare presentó una denuncia formal contra Infantino ante la Comisión de Ética del Comité Olímpico Internacional. Lo acusan de violar repetidamente las reglas de neutralidad política: por el premio a Trump, por el caso Balogun, y por algo que te afecta a ti directamente: presuntamente promovió una plataforma web de la FIFA para aficionados del Mundial que habría servido para recopilar datos personales vinculados a la campaña política de Trump. Ojo: es una denuncia en investigación, todavía no hay sanción. Pero es el desafío institucional más grande que enfrenta desde que llegó al cargo, y dentro de la UEFA ya suenan nombres para disputarle la presidencia en las próximas elecciones."
"Entonces, ¿será despedido? Técnicamente no lo pueden 'despedir': es un cargo electo. Pero sí lo pueden suspender, presionar a renunciar, o simplemente ganarle en las urnas de la FIFA. El hombre que le dio un Mundial a Cabo Verde es el mismo que hoy está denunciado por venderle la neutralidad del fútbol a un presidente. ¿Sus aciertos pesan más que sus errores? Eso te lo dejo a ti: dime en los comentarios si Infantino debe irse o quedarse. Y si te gustó este análisis sin filtros ni fanatismos, ya sabes: suscríbete, porque esta historia apenas comienza."
