La senadora Ruth González, del Partido Verde, propone cadena perpetua para quien abuse de un niño. Sin salida. Que pase el resto de su vida en la cárcel.
Un niño que sufre abuso carga con eso toda su vida. Muchas veces lo calla durante años, por miedo o porque quien lo lastimó es alguien cercano. La idea es sencilla: si el daño es para toda la vida, el castigo también.
Hoy, a nivel federal, la pena por abusar de un niño menor de 15 años puede llegar a 30 años de cárcel. Es mucho, pero tiene fin: un día el agresor sale.
No sería algo nuevo en Latinoamérica. Desde 2018, Perú castiga con cadena perpetua a quien viola a un niño menor de 14 años.
Proteger a los niños no puede tener medias tintas.
