¿Por qué este pandillero tiene que vivir solo en la cárcel de Bukele?

📅 29 de octubre de 2026  ·  ⏱ 2 min de lectura
¿Por qué este pandillero tiene que vivir solo en la cárcel de Bukele?

Se baña solo y duerme solo, rodeado de decenas de camas vacías. Así vive el Sirra de Teclas en la megacárcel de Bukele.

No es un privilegio. Es la única forma de que siga vivo.

Dionisio Arístides Umanzor fue de la vieja guardia de la MS13. Lo acusan de más de 100 asesinatos, la Fiscalía de El Salvador pide más de mil años de cárcel para él y Estados Unidos lo reclama por terrorismo.

Pero ya adentro del CECOT hizo lo que ningún pandillero perdona: se salió de la pandilla. Lo confirmó Belarmino García, el director del penal.

Desde ese día es un traidor, y en la pandilla la traición se cobra con la vida.

Por eso no comparte celda con nadie: bastaría una noche, un descuido, unos ojos cerrados.

Otro pandillero de la MS13, el Pantera de Los Pinos, lo resumió en cuatro palabras: “Sangre afuera, sangre adentro”.

Hoy el Sirra vive con la luz encendida a toda hora y una Biblia como única lectura.

A unos pasos están los 22 líderes de la Ranfla Nacional, la cúpula que decidía quién vivía y quién moría en El Salvador. Esos mismos hombres hoy se forman a las 4 de la mañana para que los cuenten.

Afuera, la gente pagaba el precio. En La Campanera, una colonia que dominaba la pandilla, un señor con una pupusería contó que pagaba 8 dólares cada semana para que no le hicieran nada, y que en diciembre le cobraban hasta aguinaldo. Si no pagaba, lo amenazaban con sus hijos.

En 2015, El Salvador tuvo 106 homicidios por cada 100 mil habitantes. En 2025, el gobierno reportó 1.3.

Organizaciones de derechos humanos critican las condiciones de las cárceles de El Salvador.

Nosotros lo tenemos claro: el que está acusado de matar a más de 100 personas tiene derecho a comida, a médico y a no ser golpeado. Lo que no tiene es derecho a vivir mejor que sus víctimas.

Si tienes hijos, enséñales esta historia.

De la pandilla no se sale. Ni en la cárcel.