En Japón es común que los estudiantes participen en la limpieza de sus salones y otros espacios de la escuela. La intención no es ahorrar en personal de limpieza, sino enseñarles desde pequeños que los lugares que todos usamos también son responsabilidad de todos.
Y aunque en México nunca ha sido una regla general, muchas personas recuerdan que en sus escuelas también les tocaba acomodar las bancas, recoger la basura o dejar limpio el salón antes de irse.
Son pequeñas costumbres que pueden enseñar algo enorme: respetar el trabajo de los demás, hacerse responsable de lo que uno ensucia y entender que cuidar un espacio compartido es tarea de todos.
Evangelina Moreno impulsa que en las escuelas también se fomenten este tipo de hábitos: que los niños aprendan responsabilidad, respeto y a cuidar los espacios que comparten con los demás.
La educación no solamente está en los libros. También está en los hábitos que aprendemos desde niños.
¿Estás de acuerdo?
