El lugar más peligroso para una mujer no es el que imaginas. No es la calle oscura ni el camino de regreso a casa. Es la fiesta donde está rodeada de sus amigos y amigas. Porque ahí es donde se siente segura, ahí es donde baja la guardia, y ahí es exactamente donde alguien que ya la estaba observando espera su momento. Por eso, antes de que tu hija vuelva a salir, enséñale estas tres reglas.
REGLA UNO: SENTIRSE SEGURA NO ES ESTAR SEGURA. Su bebida no se suelta ni un segundo, aunque esté entre conocidos.
REGLA DOS: NUNCA IR SOLA, NI AL BAÑO. Separarse del grupo, aunque sea un minuto, es el momento más vulnerable de la noche.
REGLA TRES: SI SE SIENTE RARA, AVISAR DE INMEDIATO. Un mareo o una confusión repentina no se esperan a ver si se pasan.
No se trata de meterle miedo. Se trata de enseñarle a protegerse.
La imagen fue creada con fines ilustrativos y no corresponde a una fotografía real.
