3 mentiras que algunos policías te dicen para revisarte. No te dejes engañar. Da igual si es municipal, estatal o Guardia Nacional: tus derechos son los mismos, y ellos lo saben. MANDA ESTA INFORMACIÓN AL GRUPO DE WHATSAPP DE TU FAMILIA PARA QUE SEPAN QUÉ HACER.
Lo primero, para que no te tiemble la voz: nada de esto es rebeldía. Es la Constitución y la Suprema Corte. Y contestar con calma, sin gritar y sin poner las manos encima de nadie, es lo que te protege.
"PRÉSTAME TU CELULAR"
Es la más común y la más ilegal. Para revisar tu teléfono necesitan una orden firmada por un juez, y punto. La Suprema Corte lo dejó claro: lo que hay en tu celular es comunicación privada, y ni la policía ni el Ministerio Público pueden verlo sin esa orden, aunque estés detenido. No estás obligado a entregarlo, ni a desbloquearlo, ni a dar tu contraseña. Qué contestar: "No puedo entregarlo sin una orden de un juez". Si te lo quitan de todas formas, no forcejees: memoriza placa y número de unidad, y denuncia después; todo lo que saquen de ahí no vale como prueba.
"ES REVISIÓN DE RUTINA"
La revisión de rutina no existe. La Suprema Corte dice que para revisar a alguien o su carro la policía necesita una sospecha razonable, o sea, un motivo concreto que pueda explicar: que te vieron cometiendo un delito, que traes algo a la vista, que coincides con una descripción. "Por si acaso" no es motivo. Qué contestar: "¿Cuál es el motivo de la revisión?". Si no te lo dicen o te dicen "rutina", di con calma: "No doy mi consentimiento". Y esa frase importa: si tú dices "revisen, no traigo nada", ya se los permitiste tú, y ahí sí no hay reclamo.
"TE TENGO QUE REVISAR A TI"
Igual que con el carro: para esculcarte necesitan un motivo concreto, y si no lo hay, es ilegal. Además, la revisión la tiene que hacer alguien de tu mismo sexo, y no pueden desvestirte en la calle. Qué contestar: lo mismo, "¿cuál es el motivo?" y "no doy mi consentimiento". No te resistas físicamente: eso sí es delito y es la excusa perfecta para detenerte. Graba si puedes, o pide a alguien que grabe; es legal y no pueden obligarte a borrar el video.
Lo que sí pueden: pedirte una identificación y, si de verdad hay flagrancia, detenerte y revisarte. Lo que no: inventar el motivo, quitarte el teléfono, pedirte dinero o amenazarte con "llevarte" si no cooperas. Si pasa, denuncia en Asuntos Internos de esa corporación, en la Fiscalía o en la Comisión de Derechos Humanos de tu estado. Que se queden con la costumbre depende de que nadie los denuncie.
