Le prestó su dirección a un amigo para su trámite de visa pensando que era un simple favor. Pero cuando ese amigo fue detenido en Estados Unidos por un tema relacionado con drogas, el problema también terminó alcanzándolo a él.
Aunque él no tuvo nada que ver con el delito, terminó enfrentando consecuencias graves que jamás imaginó por solo haber prestado su dirección.
Por eso, antes de prestar tu dirección, tu domicilio o cualquier documento personal, piénsalo dos veces. Un favor puede tener consecuencias que duren muchos años.
Tres recomendaciones
Nunca prestes tu dirección para trámites o documentos de personas de las que no estés completamente seguro.
No permitas que alguien use tu domicilio si desconoces exactamente para qué lo necesita.
Comparte esta información en el grupo de WhatsApp de tu familia. Puede evitar que alguien cometa un error que le cueste su visa o su SENTRI.
