Si alguna vez has sentido que vas tarde en la vida, que todos avanzan menos tú, déjame contarte la historia de Josimar Dias, mejor conocido como Vozinha. Mientras la mayoría de los futbolistas se retiran a los 35, él debutó en un Mundial a los 40. Mientras la mayoría de los porteros históricos ya son millonarios a los 25, él a los 25 trabajaba de electricista. Los sueños no llegan tarde: Dios te los manda cuando estás listo. Y no estoy hablando de futbol.
Así que deja de medirte con el reloj de los demás. Tu compañero de escuela ya tiene casa propia, tu prima ya se casó, aquel amigo ya montó su negocio... y tú sientes que sigues en la sala de espera. Pero la sala de espera no es abandono: es preparación. Dios no te tiene olvidado, te tiene en proceso. Y cuando llegue tu momento —porque va a llegar— vas a entender que todo lo que parecía retraso, en realidad era puntería. Los tiempos de Dios no son lentos. Son exactos.
Envíale esto a esa persona que sabes que lo necesita leer hoy. A veces Dios no manda ángeles: manda mensajes a través de gente como tú. Deja que te use de mensajero.
