A veces, las ideas más sencillas son las que salvan más vidas. En Colombia, la fundación Arca Luminosa comenzó a colocar collares reflectivos a perritos de la calle para evitar atropellos y ayudar a que alguien los vea, lo cuide y le dé un hogar.
Y en México también hay personas haciendo su parte.
Un grupo de veterinarios sale a las calles para ayudar a perritos abandonados, heridos o enfermos.
No esperan a que los animales lleguen a ellos: van a buscarlos.
Los alimentan, los revisan, los desparasitan y les brindan atención básica en la calle. Su próxima meta es crear una clínica gratuita para que más perritos puedan recibir ayuda sin que el dinero sea un obstáculo.
Síguelos en redes para que su clínica gratuita se haga realidad.
