Esto podría salvar al mundo. Todavía hay esperanza…

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para el año 2025 la mitad de la población mundial estará viviendo en áreas sin agua.

Actualmente 1 de cada 3 personas en el mundo no tiene acceso a agua potable según un informe de la UNICEF y la Organización Mundial de la Salud y en África la situación empeora de manera dramática, por esta razón fue precisamente en esta área donde desde el año pasado se puso en funcionamiento la primera planta solar que transforma el agua salada del mar en agua limpia.

El proyecto se está realizando en la ciudad pesquera de Kiunga, Kenia, y está siendo financiado por la organización sin fines de lucro Givepower, que ya planea reproducir esta planta en otros países.

Este nuevo dispositivo funciona a través de rejillas solares y de acuerdo a la revista Forbes puede producir casi 20 mil galones de agua potable al día, lo equivalente a 75 mil litros, suficientes para satisfacer la necesidad de más de 25 mil personas.

Cabe señalar que las plantas desalinizadoras tradicionales se caracterizan por consumir mucha electricidad y por ser muy costosas, sin embargo, las granjas de agua solar, como se le conoce a estas nuevas plantas, resuelven el problema del costo gracias a una serie de paneles solares que producen 50 kilovatios de energía, con la ayuda de baterías Tesla de alto rendimiento para almacenarla y dos bombas que operan las 24 horas del día ininterrumpidamente.

Además, Givepower sostiene que la calidad de esta agua es mejor que la proveniente de una planta desalinizadora tradicional, ya que no tiene un impacto ambiental negativo como suele ocurrir con este proceso, ya que al extraer la sal del agua se generan residuos y sustancias contaminantes que afectan la flora y la fauna.

En el caso de esta ciudad después de la época de lluvias las sequías suelen ser muy agresivas, por lo que sus 3500 habitantes debían caminar más de 1 hora para obtener agua. Lo peor es que su única fuente de agua provenía de un pozo conectado al mismo cauce utilizado por animales para bañarse, tratándose de agua contaminada y llena de parásitos que pueden causar enfermedades como la E-Coli e incluso poner en riesgo la vida.

Antes de la implementación de esta tecnología los habitantes de Kiunga estaban obligados a beber, bañarse y lavar sus pertenencias con ese agua sucia y salina. “Veías a niños en el interior de la comunidad con cicatrices en su estómago o en sus rodillas por la cantidad de sal dentro de las heridas. Estaban envenenado a sus propias familias con el agua”, dijo Hayes Barnard, presidente de GivePower.

Hasta el momento GivePower ya instaló estas granjas en más de 2500 escuelas, en 17 países diferentes, y está recaudando dinero para seguir construyéndolas y que esto ayude a mejorar la salud e incrementar el acceso al agua en lugares donde se presentan las mayores sequías.

Sin duda es tiempo de hacer conciencia, así que comparte esta información con tus amigos para que todos podamos ser parte de este gran aporte.