Lun. Jun 22nd, 2026
Gastaron millones en la canción y es de las más odiadas de la historia

La Niña Futbolista ya pasó a la historia como la canción más odiada de un mundial. Y lo curioso es que la funa no vino solo de hombres: vino de mujeres, de mamás, de creadoras que normalmente defienden estas causas. ¿Por qué?

Porque el mensaje era bueno, pero el momento y la forma fueron un gran error.

Nadie —absolutamente nadie— cuestiona hoy que una niña pueda jugar fútbol. Los papás de esta generación llevan a sus hijas a la cancha, al karate, al ballet, a lo que ellas quieran. Por eso dolió tanto que la canción pintara al papá como el villano que prohíbe el balón y obliga a jugar con muñecas "para aprender a ser mamá". Muchas familias sintieron dos golpes en una sola frase: a los papás de hoy los juzgaron con los errores de los papás de antes, y de paso hicieron ver el querer ser mamá como algo menor. Ser mamá no es un castigo. Y una niña que juega con muñecas vale exactamente lo mismo que una que mete goles. Ese es el verdadero mensaje de igualdad.

Pero aquí viene lo más triste de toda esta polémica, y es de lo que nadie está hablando:

México SÍ tiene una Selección Femenil. Y está a UN solo partido de clasificar al Mundial de Brasil 2027.

Sí, leíste bien. El 28 de noviembre, nuestras jugadoras se enfrentan a Haití, y si ganan, regresan a una Copa del Mundo después de más de 10 años de ausencia. Vienen de arrasar su eliminatoria con paso perfecto. ¿Cuántos mexicanos lo saben? Casi nadie.

Imagínate que todo ese presupuesto, toda esa producción, toda esa energía que se gastó en una canción para el mundial de los hombres, se hubiera invertido en promocionar a las mujeres que SÍ van a representar a México en SU Mundial. Con una canción para ellas. Con sus nombres en todos lados. Con estadios llenos apoyándolas.

Eso no habría dividido a nadie. Eso nos habría unido a todos.

Porque los hombres y las mujeres no competimos: nos complementamos. El mundial de ellos, lo vemos juntos. El mundial de ellas, también lo deberíamos ver juntos. El problema nunca fueron las niñas futbolistas. El problema es convertir cada tema en una pelea de hombres contra mujeres, cuando la inmensa mayoría de este país ya no vive en esa pelea.

Así que aquí va nuestra propuesta, y va en serio: el 28 de noviembre, México juega. Vamos a apoyar a nuestra Selección Femenil como se merece. Ese sería el mejor mensaje de igualdad que este país puede dar.