Lun. Jun 22nd, 2026
El Valle de Guadalupe no murió: están contando mal la historia

Antes de la pandemia el Valle de Guadalupe tenía menos de 100 restaurantes. Hoy tiene más de 200. Se duplicó con creces la cantidad de restaurantes, y se construyeron muchos hoteles nuevos, y aunque hoy vaya mucha más gente que antes de 2019, como es demasiada la oferta parece que está más vacío. Pero lo están midiendo mal.

Durante la pandemia el Valle de Guadalupe creció como nunca. Miles de personas iban cada semana y los empresarios comenzaron a construir como si la pandemia fuera a durar toda la vida. Al terminar la pandemia la gente que visitaba el Valle todavía era miles, pero ya era demasiada la oferta.

¿POR QUÉ PARECE VACÍO?

Es una cuestión de división. Si el mismo número de personas se reparte entre el doble de mesas, cada mesa se ve a la mitad. No es que dejaran de venir visitantes: es que ahora hay muchísimos más lugares donde sentarse. Un restaurante lleno hace 6 años y uno a media capacidad hoy pueden estar recibiendo exactamente a la misma cantidad de comensales.

Y no solo fueron restaurantes. Las casas vinícolas pasaron de 97 en 2017 a alrededor de 150 en la actualidad. El programa de desarrollo urbano de los valles vitivinícolas proyectaba para 2047 un escenario de 206 restaurantes y más de un millón de visitantes al año. Ese escenario ya se está cumpliendo hoy, 21 años antes de lo calculado. El Valle no se está apagando: creció tan rápido que se adelantó dos décadas a su propio plan.

LO QUE LAS CIFRAS NO CUENTAN

Las caídas que se publicaron salen, en buena medida, de la ocupación hotelera. Y ahí está el detalle: quien vive en Tijuana rara vez se queda a dormir. Sale en la mañana, desayuna, pasa el día entre viñedos y regresa a su casa. Esa persona gastó, consumió y llenó un lugar, pero no aparece en ninguna estadística.

Hay una medición que sí lo alcanza. La Secretaría de Turismo del Estado reportó que el aforo vehicular de la carretera Escénica creció 234.9% en el primer trimestre de 2023 frente al mismo periodo de 2019, y que en 2021 y 2022 ese aforo ya rebasaba los 4 millones de vehículos. Capufe registró 19.9 millones de cruces en 2024, más de 54 mil autos diarios. La carretera nunca se vació. Solo dejamos de contar a quien la usaba.

NO TODO EL VALLE ES CARO

Esta es la parte que más se distorsiona en internet. Sí existen experiencias de alto nivel, y son caras porque detrás hay años de inversión, formación y riesgo de gente que apostó por una región que nadie volteaba a ver. Pero el Valle nunca ha sido un solo precio. Conviven la cocina de autor y la cocina de rancho, el hotel boutique y la cabaña sencilla, la vinícola grande y la microbodega familiar donde te atiende el propio productor. Ir con presupuesto corto o con presupuesto amplio son dos viajes distintos, y los dos existen.

QUÉ VALE LA PENA

La Guía Michelin México 2026 mantuvo estrella a Damiana, Conchas de Piedra, Lunario y Animalón, todos en el Valle. Damiana y Conchas de Piedra suman además Estrella Verde por sostenibilidad, igual que Deckman's en el Mogor. En la categoría Bib Gourmand, que reconoce buena cocina a precio accesible, Baja California suma 8 lugares, entre ellos La Cocina de Doña Esthela, y Bruma Wine Garden figura entre las recomendaciones de la guía.

Y más allá de las listas está lo que no se premia: el Museo de la Vid y el Vino, la pisa de uva, las catas en bodegas donde el enólogo te sirve su propio vino, el cielo estrellado que casi no se ve en ninguna ciudad. Aquí se produce la enorme mayoría del vino mexicano, y las Fiestas de la Vendimia cumplen 36 años del 5 al 30 de agosto de 2026.

Detrás de cada uno de esos lugares hay familias, cocineros, meseros, productores y emprendedores que construyeron algo que hoy compite con cualquier región vinícola del mundo. Merecen que la conversación sobre su trabajo se base en datos y no en un rumor de internet.

El Valle de Guadalupe no murió. Está a menos de 90 minutos de Tijuana, a poco más de 2 horas de San Diego, y sigue esperando a quien quiera comprobarlo con sus propios ojos.