Lun. Jun 22nd, 2026
Deja que tus hijos se equivoquen de niños. Así aprenderán a resolver de adultos. ¿Estás de acuerdo?.

Resolverle todo a tu hijo no lo protege. Lo debilita.

Si se le olvida la tarea, que vea qué se siente llegar sin ella. Si pierde un juego, que aprenda a perder. Si se pelea con un amigo, que intente arreglarlo antes de que tú entres.

No se trata de peligros ni de dejarlo solo. Se trata de estar cerca, sin hacerlo por él.

Hoy el error de tu hijo cuesta una mala calificación o un mal rato. De adulto, no saber resolver puede costarle un trabajo, su dinero o su familia.

Un niño que aprende a levantarse de chiquito no se queda tirado de grande.

¿Y a ti, te dejaban equivocarte o te resolvían todo?