Por recomendación médica, Raúl Jiménez tendrá que usar esa protección durante toda su carrera. Aunque a él no le gusta jugar con ella, otro golpe en esa zona podría poner en riesgo su vida.
Todo comenzó en 2020, cuando sufrió una fractura de cráneo tras un fuerte choque durante un partido. La lesión fue tan grave que tuvo que ser operado de emergencia y pasó meses luchando por recuperarse.
Muchos dudaban que algún día pudiera volver a jugar al máximo nivel. Pero Raúl no solo regresó a las canchas, también volvió a vestir la camiseta de México y a hacer lo que más ama: representar a su país.
Hoy, esa protección no es un accesorio. Es el símbolo de una segunda oportunidad.
Si esta historia también te inspira, compártela para que más personas conozcan la increíble fortaleza de Raúl Jiménez.
