No adivinamos qué publicar: años de datos de miles de publicaciones nos dicen qué le preocupa a la gente, qué le sirve y qué comparte con su familia.
Badabun empezó en 2014 en un cuartito de 4 por 4 en Tijuana, con cinco estudiantes. Hoy, sumando todas nuestras redes, nos siguen más de 165 millones de cuentas. En el camino aprendimos algo que guía todo lo que publicamos: la audiencia siempre te dice lo que necesita. Solo hay que saber escucharla.
Escuchar antes de publicar
Analizamos casi 88 mil publicaciones de Facebook e Instagram de 2020 a 2026. Qué vio la gente, cuánto tiempo se quedó, qué compartió y qué dejó pasar. No buscamos el tema que "suena bien". Buscamos el que le sirve a alguien tanto como para mandárselo a su mamá, a su hija o al grupo de la familia.
Lo que nos enseñaron los datos
Los primeros 15 segundos deciden casi todo. Año tras año, los videos que más retienen en ese momento llegan a muchas veces más personas que los que menos retienen. Por eso empezamos directo con lo importante.
Lo útil se comparte; lo morboso solo se ve. La salud y el cuerpo se compartieron más que el promedio en cada uno de los siete años. Lo que se ve por pura curiosidad junta vistas, pero casi nadie se lo manda a nadie.
Cuando la información tiene un destinatario, viaja. "Avísale a tu hija" o "muéstraselo a tu esposo" convierte un dato en un cuidado. La gente no comparte información: comparte protección.
Lo que sirve no caduca. Hay temas que publicamos desde hace años y siguen funcionando, porque responden a preocupaciones que no cambian.
Expertos y verificación
Los datos nos dicen qué tema importa. Los expertos nos dicen qué es verdad. Nuestro contenido de salud lo presentan y aprueban paramédicos, médicos y una veterinaria, y cada dato se verifica antes de publicarse. Cuando alguien busca en Google un mito sobre los derrames cerebrales, el buscador lo desmiente y recomienda como fuente uno de nuestros videos de primeros auxilios. Ese es el lugar donde queremos estar.
También aprendimos de nuestros errores. Hubo una época en la que internet premiaba el morbo, y nosotros fuimos parte de eso. Hoy los datos nos dicen otra cosa: lo que la gente agradece, comparte y vuelve a buscar es lo que le sirve.
De la conversación a la acción
Esa misma escucha sirve para algo más grande. Cuando los datos muestran un problema que afecta a millones de familias, abrimos la conversación para que la gente opine. Algunas de esas conversaciones han terminado en propuestas, y alguna ya se convirtió en ley.
Un método, no un truco
El Data-Driven Content no es un botón mágico. No compramos bases de datos, no usamos bots y no prometemos cambiar la opinión de nadie. Es trabajo de todos los días: medir, escuchar, publicar, aprender y volver a empezar. Así pasamos de un cuarto lleno de arañas a ser el medio en español más seguido del mundo.
César Morales
Fundador y CEO de Badabun
