Si tu mamá todavía vive, este mensaje es para ti. Tu mamá hizo mil cosas por ti que nunca le agradeciste, pero que hoy ya tienes la edad de entender todo lo que ella sacrificó por ti.
Te dio de comer primero a ti, aunque ella se quedara con lo que sobraba… y nunca te lo dijo.
Se desveló cuidándote cuando tenías fiebre, y al otro día igual se levantó a trabajar como si nada.
Te compró los zapatos nuevos y ella siguió usando los viejos un año más.
Te regañó con todo el dolor de su corazón, porque corregirte le importaba más que caerte bien.
Lloró sola, en silencio, para que tú nunca la vieras preocupada.
Se aprendió tus gustos, tus mañas, tu comida favorita… y tú a veces ni te acuerdas de la de ella.
Te esperó despierta tantas noches, sin dormir, hasta escuchar que llegabas bien a casa.
Te perdonó cosas que tú jamás te has perdonado a ti mismo.
Siguió rezando por ti aunque tú dejaras de hablarle por días.
Y te sigue amando igual… aunque ya no la llames como antes.
No esperes hasta que ya no esté para publicar en redes que la extrañas mucho. Llámale ahorita, dile ahorita cuánto la amas, dile ahorita gracias… no cuando sea demasiado tarde.
Porque las mamás no son para siempre… pero el "gracias" que le des hoy, se queda con ella para siempre.
