Mar. Mar 17th, 2026

Muchos dueños creen que darle un hueso a su perro es algo natural e incluso saludable.
Pero lo que pocos saben es que un simple hueso puede convertirse en una emergencia veterinaria en cuestión de minutos.

Cada año miles de perros llegan a clínicas con asfixia, dientes rotos o perforaciones en el estómago e intestinos causadas por huesos.

El mayor peligro está en los huesos cocidos.

Cuando un hueso se cocina, su estructura cambia y se vuelve frágil.
Al morderlo, puede romperse en fragmentos filosos que actúan como pequeñas cuchillas dentro del cuerpo del perro.

Estos fragmentos pueden quedarse atorados en la garganta, perforar órganos internos o provocar bloqueos intestinales que muchas veces requieren cirugía de emergencia.

Si tienes un perro, estas son algunas recomendaciones importantes:

1. Nunca le des huesos cocidos
Especialmente huesos de pollo, costillas o restos de comida.

2. Evita huesos pequeños o quebradizos
Son los que más fácilmente pueden causar asfixia.

3. Usa juguetes diseñados para masticar
Existen productos veterinarios hechos específicamente para que los perros mastiquen sin riesgo.

Porque algo que parece un premio para tu perro…

puede convertirse en un peligro que muchos dueños descubren demasiado tarde. 🐶