Mié. Feb 25th, 2026

Hoy muchos niños en México conocen las canciones de los jefes criminales.

Repiten las frases.
Imitan la actitud.

Pero casi nadie les cuenta el final.

Los artistas les enseñan el poder.
El dinero.
Los carros.
Las armas.
La fama.

Pero no les enseñan el miedo constante.
La persecución.
La traición.
La cárcel.
La muerte.
Las familias destruidas.

No se trata de atacar a nadie.
Se trata de dejar de romantizar lo que destruye.

Durante años dejamos que los corridos y las plataformas contaran solo una parte de la historia.

La parte que vende.
La parte que entretiene.
La parte que suena “valiente”.

Pero nuestros hijos también deben conocer la otra parte.

La que no sale en los videoclips.
La que no se canta en los conciertos.
La que termina en tragedia.

Padres: cuiden lo que consumen sus hijos.

Hablen con ellos.

Explíquenles que el camino del crimen no tiene final feliz.

No se trata de censurar.
Se trata de educar.

Porque si no contamos nosotros la historia completa, alguien más la contará a medias.

Y ningún niño debería soñar con una vida que casi siempre termina en dolor.