👉👉 Hay señales que a veces vemos… pero no queremos ver.
No es para asustarte. Es para que, si algo no encaja, puedas actuar a tiempo.
El autismo no es culpa tuya.
No es por las pantallas.
No es por cómo lo criaste.
Se nace con él.
Aquí van 10 señales que podrían alertarte:
1. No responde cuando lo llamas por su nombre, aunque sí escuche otros sonidos.
2. Prefiere jugar solo y parece no interesarse mucho en otros niños.
3. No señala lo que quiere. En vez de eso, te toma de la mano y te lleva.
4. Le cuesta mirar a los ojos o evita el contacto visual.
5. Se molesta mucho con cambios pequeños en la rutina.
6. Tiene movimientos repetitivos, como aletear las manos o balancearse.
7. Se obsesiona intensamente con un tema: dinosaurios, trenes, números… y solo quiere hablar de eso.
8. Es muy sensible a ruidos, luces o ciertas texturas de comida o ropa.
9. Tarda en hablar o usa el lenguaje de forma muy literal.
10. No juega “a imaginar”. No finge que el muñeco come o que el teléfono suena.
Ojo.
Tener uno de estos rasgos no significa que tu hijo sea autista.
Pero si notas varios… no te quedes con la duda.
Consulta a tu pediatra.
Detectarlo temprano no cambia quién es tu hijo.
Cambia las oportunidades que puede tener.
Y recuerda algo muy importante:
Un niño con autismo no está roto.
Solo entiende el mundo de una forma diferente.
Y sigue siendo tu hijo.
Con la misma dignidad.
Y el mismo amor. 💛
La imagen fue creada con fines ilustrativos y no corresponde a una fotografía real.
