Dom. Feb 22nd, 2026

En Tijuana vivimos un fenómeno único en todo el país.
Se estima que más de 120 mil personas que residen en nuestra ciudad trabajan en Estados Unidos.

Algunos cruzan todos los días; otros lo hacen una o dos veces por semana; y hay quienes trabajan de forma remota para empresas estadounidenses sin salir de la ciudad.


Es verdad que a veces esto genera incomodidades:
• Más tráfico
• Líneas más largas
• Rentas más altas

Es una realidad que muchos sienten en su día a día.
Pero también es importante entender el otro lado de la historia.


Ese ingreso que se genera del otro lado de la frontera no se queda allá.
Regresa. Se gasta aquí.

En:
• Restaurantes
• Cafeterías
• Supermercados
• Escuelas
• Lavanderías
• Consultorios
• Negocios familiares

Se convierte en consumo local, y ese consumo sostiene empleos. Miles de empleos.


Gracias a esa dinámica económica, más de medio millón de tijuanenses tienen trabajo en:
• Comercios
• Servicios
• Construcción
• Transporte
• Múltiples sectores que dependen de una economía activa

No es exageración decir que buena parte del dinamismo de Tijuana se explica por ese flujo constante de ingresos binacionales.


En lugar de ver a quienes cruzan como un problema, vale la pena reconocer el esfuerzo que implica vivir con horarios extremos, filas interminables y traslados pesados.

Es un sacrificio personal que termina beneficiando a la ciudad entera.
No solo trabajan para ellos y sus familias; indirectamente, fortalecen el ecosistema económico de Tijuana.


Nuestra ciudad es distinta.
No todos la entienden.

Pero esa misma diferencia es la que nos convierte en una de las economías más dinámicas de México.

Somos frontera, sí, pero también somos puente.
Y en ese puente, miles de personas sostienen, todos los días, una parte esencial de lo que somos.


Tijuana no compite con Estados Unidos.
Tijuana se conecta con Estados Unidos.

Y en esa conexión, gana la ciudad.