🛑 Un policía con más de 30 años de experiencia reveló que, aunque muchos padres creen que el peligro está en la calle, la realidad es que los niños son más vulnerables en los lugares más familiares… justo donde bajamos la guardia.
1️⃣ Cerca de casa o en el propio domicilio
La mayoría de los casos ocurren cuando los niños están jugando cerca de su casa, en la entrada o incluso dentro del mismo hogar.
Por eso es fundamental enseñarles que deben estar siempre atentos, incluso en los lugares que parecen más seguros.
2️⃣ En el trayecto hacia la escuela
El camino de ida o regreso de la escuela es uno de los momentos de mayor riesgo.
Es clave que los niños no vayan solos, que sepan identificar rutas seguras y que tengan siempre un adulto de confianza acompañándolos.
3️⃣ Espacios públicos concurridos
Supermercados, parques o plazas pueden convertirse en lugares de riesgo cuando los papás pierden de vista a sus hijos aunque sea por unos segundos.
La recomendación es mantener siempre contacto visual y enseñar a los niños a pedir ayuda inmediata si se sienten en peligro.
👨👩👧 Advertencia para los papás
El error más común es confiar demasiado. No se trata de vivir con miedo, sino de enseñar a los hijos a estar alertas y de que, como padres, debemos desconfiar incluso en entornos cercanos.
La mejor protección es la prevención.
