• Jue. Abr 3rd, 2025

¿Quién es la extraña mujer que defenderá a Trump? 

El expresidente Donald Trump ha sorprendido al anunciar a Tulsi Gabbard, excongresista demócrata y ahora republicana, como su candidata para dirigir la Dirección de Inteligencia Nacional. La designación de Gabbard promete desencadenar un intenso debate, dado su controvertido historial y su cambio político de un partido a otro.

Una figura controvertida con un perfil único

Tulsi Gabbard, veterana de la Guerra de Irak y miembro de la Guardia Nacional del Ejército, se postuló para la presidencia en 2020 como demócrata, aunque dejó el partido en 2022. Desde entonces, ha forjado una relación cercana con Trump, participando en su equipo de transición y apoyándolo públicamente en varias ocasiones.

“Durante más de dos décadas, Tulsi ha luchado por nuestro país y nuestras libertades. Como excandidata presidencial demócrata, tiene apoyo en ambos partidos. Ahora, como republicana, sé que traerá su audaz espíritu a la comunidad de inteligencia, defendiendo nuestros derechos constitucionales y asegurando la paz a través de la fuerza”, declaró Trump en el anuncio oficial.

Tensiones en política exterior

Gabbard ha sido una figura polarizante, particularmente en temas de política exterior. En 2017, se reunió con el presidente sirio Bashar al-Assad, una acción que generó críticas dentro y fuera de Estados Unidos. Defendió su decisión diciendo: “Si realmente nos importa el sufrimiento del pueblo sirio, debemos estar dispuestos a dialogar con cualquiera que pueda ayudarnos a lograr la paz”.

Durante la invasión de Ucrania en 2022, Gabbard culpó a la administración Biden y a la OTAN por no reconocer “las legítimas preocupaciones de seguridad de Rusia”, un comentario que la colocó en el centro de la polémica.

Un giro político inesperado

Originalmente demócrata, Gabbard adoptó posturas que la distanciaron de su partido, como su apoyo a la retirada de tropas estadounidenses de Siria, alineándose en parte con la visión aislacionista de Trump. Sin embargo, en los debates de 2020, no dudó en criticarlo, afirmando que “Donald Trump no se comporta como un patriota”.

El cambio de Gabbard hacia el Partido Republicano marcó un hito cuando comenzó a respaldar las políticas de Trump, convirtiéndose en una de sus defensoras más visibles. Su transición política fue vista por algunos como una evolución ideológica y por otros como una estrategia calculada.

El desafío de liderar Inteligencia Nacional

Si se confirma su nombramiento, Gabbard enfrentará la difícil tarea de liderar una comunidad de inteligencia que ha estado en el ojo del huracán durante años. Según Steve Bannon, uno de los aliados más cercanos de Trump, “Gabbard es una de las defensoras más fuertes de la política ‘Estados Unidos Primero’. Será clave para controlar una comunidad de inteligencia fuera de control”.

¿Un movimiento estratégico de Trump?

La elección de Gabbard es vista por algunos analistas como un intento de Trump de atraer a votantes independientes y moderados. Su perfil como exdemócrata podría ampliar el alcance del apoyo al expresidente, mientras su experiencia militar y postura anti-intervencionista refuerzan su atractivo dentro del ala conservadora del Partido Republicano.

Con su historial controvertido y su cambio político, Gabbard está lista para asumir un papel que podría redefinir la dirección de la inteligencia estadounidense, pero no sin generar tensiones en ambos lados del espectro político.