A pesar de su popularidad, hay poca orientación para dejar de vapear. La nicotina en los vapeadores es muy adictiva y hasta puede aumentar el azúcar en sangre, la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Y aunque muchas personas usan vapeadores para dejar de fumar cigarrillos, la mayoría ignora que estos también son nocivos para la salud.
La mayoría de los consumidores de vape no se dan cuenta de su dependencia hasta que ya son adictos. Una sola cápsula de vape puede contener tanta nicotina como un paquete de cigarrillos, y dejar de vapear puede ser muy difícil debido al síndrome de abstinencia. A pesar de la fuerte adicción que puede provocar en las personas, los expertos indican que si existen estrategias para ayudar a dejar de vapear.
¿Cómo puedo dejar el vape? Cuanto mejor te conozcas, más preparado estarás. Parte del proceso para dejar el vape implica identificar las cosas que desencadenan tu necesidad de fumar, e incluso qué personas o ambientes debes evitar durante tu sanación.
Todos los procesos son diferentes; algunas personas eligen dejar el vape de inmediato, mientras otras lo hacen de manera gradual, de hecho los expertos sugieren que los casos donde se deja el vape gradualmente tienden a ser más exitosos. También puedes establecer una fecha límite para dejarlo definitivamente.
Aquellos que intentan dejar el vape pueden experimentar síndrome de abstinencia. Esto puede incluir ansiedad, náuseas y temblores, ya que es como si el cuerpo se estuviera reequilibrando.
Estos síntomas suelen ser más intensos durante los primeros tres días, pero luego disminuyen con el tiempo. Tener a mano agua, chicles y snacks puede ayudar a aliviar la fijación oral que ocurre cuando surge el deseo de vapear.
No sientas vergüenza por buscar ayuda. Normalmente, se necesitan varios intentos para dejar de fumar permanente. Es importante recordar que los intentos forman parte del proceso, y que si no lo consigues al primer intento, no eres un fracaso.
Aunque no hay medicamentos específicamente aprobados para dejar de vapear, algunas personas pueden beneficiarse de los tratamientos para dejar de fumar. Existen medicamentos antitabaco sin nicotina aptos para adultos, como el bupropión, que reduce el deseo de fumar, y la vareniclina, que disminuye el disfrute de la nicotina.
Las terapias de sustitución de nicotina, como parches, chicles y pastillas, también pueden ayudar a dejar de vapear.