Carpintero ahorra 3 millones de dólares y no creerás lo que hizo con ellos


¿Qué harías si a lo largo de tu vida hubieras ahorrado 3 millones de dólares? Dale Schroeder, un carpintero del estado de Iowa en Estados Unidos, decidió donar todo su dinero para mandar a 33 jóvenes a estudiar la universidad.

Algunas personas son muy conscientes de que el dinero es una herramienta poderosa, que si se maneja cuidadosamente puede transformar vidas. Este hombre nunca formó una familia propia, sin esposa e hijos para heredar su fortuna, decidió planear con su dinero algo muy especial.

Su amigo y abogado Steve Nielsen, cuenta que era un tipo sencillo, que trabajaba mucho y llevaba una vida modesta como muchos otros hombres de ese mismo estado. “Dale tenía dos pantalones, uno para ir a trabajar y otro para ir a la iglesia, nadie podría adivinar lo rico que era en realidad”.

Schroeder trabajó como carpintero para la misma empresa durante 67 años, y al morir, dejó instrucciones específicas para su dinero: manden a chicos que lo necesiten a la universidad.

«Nunca tuve la oportunidad de ir a la universidad y me gustaría ayudar a los niños a poder ir a la escuela», le dijo Schroeder a su amigo Nielsen hace 14 años, cuando le pidió ayuda para organizar todas la becas.

«Tenía un poco de curiosidad y le pregunté ¿de cuánto estamos hablando Dale? Y él me contestó: ‘Oh, apenas $3 millones de dólares…’ ¡casi me caigo de la silla!«, cuenta Nielsen al recordar aquella conversación con su amigo.

El fondo comenzó a operar en el 2005 cuando Dale murió, y fue justo este año en 2019 que se agotó por completo habiendo permitido que 33 personas terminaran sus estudios universitarios.

El grupo de chicos becados, que se autodenominó «los hijos de Dale», se reunieron a finales de julio para honrar al hombre que cambió sus vidas. Ahora son doctores, maestros, terapeutas y amigos.

«Para un hombre que nunca me conocería, darme un pase directo a la universidad es increíble. Eso no sucede», dijo Kira Conrad, una de las últimas beneficiarias en tener su título pagado por el fondo de Schroeder.

Solo hay una cosa que Schroeder pidió a cambio: «Todo lo que pedimos es que lo pagues de vuelta», dijo su amigo Nielsen. «No puedes devolverlo, porque Dale ya no está, pero puedes recordarlo y puedes seguir su ejemplo».